En la vida hay ciertas circunstancias que se nos han quedado marcadas, que las hemos vivido con miedo y/o soledad, que dan vueltas en nuestra mente y que revivimos desde el dolor. El reprocesamiento y desensibilización del trauma a través de los movimientos oculares (técnica EMDR) ayuda a guardar esa información en un lugar más adaptativo de nuestra mente para que podamos vivir con ello y a pesar de ello sin que siga paralizándonos.