Una vez oí que no podemos acompañar lo que no hemos vivido. Si bien podríamos darle un matiz a la frase, sí que siento que haber transitado ciertos lugares facilita mi camino como terapeuta.
A raíz de convertirme en madre y necesitar entender(me) me especialicé en psicología perinatal. Anteriormente me había formado en integración social, educación infantil y psicología. La vida me había llevado a acompañar a la primera infancia y a sus familias, también a esos menores que vivían sin ellas. Parecía que había maternado antes pero ni por asomo se parecía a lo que estaba viviendo con mi propia maternidad.
Formarme, ponerle nombre a los procesos que nos ocurren a las madres y ver toda la evidencia científica que hay detrás de lo que nos sucede o puede sucedernos me hizo sentir una conexión especial con todas aquellas mujeres que estaban siendo madres recientes. Esa vulnerabilidad y esa fuerza, esa necesidad de intimidad conviviendo con una enorme sensación de soledad… tanta ambivalencia era común y compartida.
Requerí formación, especialización y terapia para recolocarlo todo, y tiempo después, es lo que sentí hacer profesionalmente, acompañar a todas aquellas mujeres madres que se enfrentan a sus sombras sin saber cómo encontrar la luz.
Mi enfoque es integrativo y mi mirada sistémica. No puedo entender a un otro sin su historia, sin su origen, sin su pasado, sin sus relaciones significativas, sin todos los sistemas a los que pertenece y todos los roles que ejerce.
El proceso terapéutico es algo que hacemos juntas, yo te doy la mano, muestro la luz en la oscuridad, señalo nuevas rutas pero al final eres tú quien da cada paso.
Haber vivido situaciones similares nos une como madres, como mujeres o como personas pero mi propia trabajo terapéutico pone la distancia apropiada para no mezclar lo vivido con tu vivencia.
Créeme que entenderé tu cansancio, tu removida interna, tu angustia y dolor, tus duelos y tus heridas… Y además buscaremos juntas la peculiaridad de tu historia, el entender porqué tú lo vives de esa manera.
Juntas, buscaremos las preguntas apropiadas que necesitas hacerte para entenderte, encontrarte, perdonarte y sanar.
Los temas que suelo acompañar están relacionados con la maternidad y la paternidad, con procesos de sanación y con el autoconocimiento, temas relacionales y sistémicos, trauma y apego.
Un resumen sería:
Si algo de ello te resuena será un placer acompañarte.
Paso 1
En las primeras sesiones nos conoceremos, las preguntas serán más generales, indagaremos el motivo de consulta y nos marcaremos unos objetivos terapéuticos.
Paso 2
Estableceremos la frecuencia que más te cuide y empezaremos un camino de indagación personal bailando entre el pasado y el presente, utilizando diferentes herramientas hasta encontrar el equilibrio
Paso 3
El objetivo final es que tú camines sola, con autoconocimiento, autoestima y seguridad.